La luz de la luna invadía la habitación, apenas iluminada con una lámpara, un hombre estaba sentado detrás de un escritorio, el pelo plateado le caía delicadamente sobre la frente, estaba viendo seriamente a un joven sentado frente a el, el chico solo le devolvía la mirada, los dos estaban serios, finalmente el mayor rompió el silencio.
-ya están llegando todos- informo mientras se levanta y observaba través de la ventana- supongo…-siguió- que no tengo que decirte que todos ellos son tu responsabilidad
-no debe hacerlo descuide director-contesto el chico, sin despegar la mirada del peliplateado
-como jefe de dormitorio es tu deber no solo controlarlos, si no impedir que vaguen por la escuela, así como el que no ataquen a los estudiantes diurnos, son diferentes y tu lo entiendes mejor que nadie.
-lo entiendo, y ya se lo dije no hay problema puedo controlarlos, y si deciden no obedecer por las buenas será por las malas, ellos deciden-siguió el menor
-la fiesta para los estudiantes normales empieza a las
-lo hare
-el sol está empezando a salir, lo mejor será que te retires a tu habitación y descanses
-si, señor-contesto el chico mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta, la abrió y justo antes de salir, dio la vuelta permitiendo que la luz de los pasillos le iluminara, pelo castaño y ojos morados, tenía la tez tostada y una mirada desafiante, llevaba puesto el uniforme escolar- será mejor que la próxima vez que hablemos no evadas el tema, el truco de esta vez no volverá a funcionar.
-no lo evadiré, mientras evita que todos los estudiantes se acerquen a el sótano, nadie más que los estudiantes nocturnos puede ir.
-así será-contesto el otro mientras salía- así será…tío-termino mientras esbozaba una sonrisa triunfante.
-ese chico es un monstro-suspiro el peliplateado mientras se dejaba caer en su sillón.
El sol brillaba en lo alto y una multitud de alumnos se empujaba en la puerta, todos querían entrar rápido, pero los delegados estaban revisando cada nombre en la puerta, así que, la multitud no tenia oportunidad ni siquiera de colarse, y por el carácter de los lideres de dormitorio, mas les valía no hacerlo, varios estudiantes llegaban en limosinas, y entraban en segundos, lo que provoco el enojo de los que estaban en la puerta,
-quédense tranquilos- grito un chico alto de cabello negro y ojos cafés- o tengo la autoridad para hacer que no logren entrar este año al colegio-amenazo
-valla eso fue lento, yo pude haber sido más rápida, eres muy blando estephan-rio la chica junto a él- formen una fila o créanme que en lo que queda de su vida, jamás volverán a pisar una escuela-amenazo la chica y ante sus ojos todos se pusieron en fila.
-tal vez me falta carácter como a ti, dai- dijo Stephan
~
Los estudiantes reían, bailaban y jugaban entre ellos, la fiesta de inicio de cursos acababa de dar inicio, aun así no faltaba el alumno retrasado que apenas iba llegando, eran escenas muy divertidas, los chicos estaban vueltos locos, saltaban de un lado a otro, todo un espectáculo digno de ver, o al menos eso pensó él, sabia que jamás podría estar en ese ambiente, pertenecía a otro mundo, uno muy diferente de ellos, esos humanos que reían felices, el también podía hacerlo, pero prefería no hacerlo, mostrar sus sentimientos, no debía hacerlo o todos se darían cuenta.
Su presencia no fue notoria para los estudiantes diurnos, exceptuando a los delegados, quienes simplemente ignoraron su presencia al no ver ningún movimiento sospechoso. La noche caería en solo un par de horas, pero no tenía planeado hacer nada especial hasta llegada la hora, abrió la puerta del dormitorio de la luna, había muchos jóvenes en ese lugar y al verlo entrar quedaron un momento en silencio, posaron sus miradas en él y unos cuantos susurros como "¿Es él?" "Un sangre pura" "Valla presencia tan imponente" se escuchó, no les presto atención y se marcho hacia su habitación.
Estaba acostumbrado a esa reacción en los demás, siguió subiendo las escaleras, doblo a la izquierda y desapareció en el pasillo al tiempo que dejaba de escuchar el ruido de los murmullos de las personas en la sala, abrió la puerta de su habitación, un chico peliplateado lo esperaba sentado en uno de los sofás, ni siquiera levanto la vista del libro que estaba leyendo.
-como te fue?-preguntó el peliplateado
-igual que siempre-contesto el ojivioleta
- se negó a tocar el tema de nuevo-suspiro el chico en el sofá mientras cerraba el libro y dirigía la mirada al castaño que simplemente se sentó en el sofá frente al suyo-deberías descansar
-el dijo lo mismo.
-ya sabes lo que dicen de tal palo…
-si, se lo que dicen.
-te ves cansado.
-lo estoy, realmente lo estoy.
-Deberías descansar, la fiesta empieza a la medianoche, y no puedes defraudar a todos en el dormitorio.
-si puedo, pero eso solo provocaría un gran número de bajas.
-ya lo entendiste?, mas de la mitad de ellos vinieron a ver si los rumores eran ciertos.
-y créeme yo desearía que no lo fueran.
-es extraño, la mayoría de los que están en la sala, daría todo su dinero y posiciones sociales, por ser uno de sangre pura, como kazuma.
-y yo daría todo mi dinero, para que dejaran de darme sermones, como tu kiyoshi.
-iré a revisar los preparativos-anuncio el ojiazul mientras se levantaba y se dirigía a la puerta-y tu descansa por el amor de dios.
-si eso hare-respondió kazuma mientras veía como su amigo salía por la puerta, segundos después se quedo dormido en el mismo sofá en el que estaba sentado.
~
El jardín entero había quedado en silencio, muchos habían visto a los chicos que estaban de pie en la puerta de los dormitorios, muchos los conocían, el peliplateado estaba sonriente, kiyoshi kyriyuu uno de los chicos mas apuestos del colegio y además el hijo del director de este, ya había empezado a bajar las escaleras, detrás de el kazuma kuran, además de ser uno de los sangre pura, además de ser primo de kiyoshi, también era un estudiante muy apuesto, pero en ese momento, los tenia anonadados, no llevaba su típica expresión tranquila y relajada, era como si algo lo estuviera molestando, pero igual bajo junto a su amigo las escaleras.
Las tenues luces de los candelabros bailaban al son del susurro de la suave brisa nocturna, las voces de los estudiantes nocturnos llenaban el ambiente, jamás en su vida le habían gustado ese tipo de fiestas; parecía que solo formalidades, elegantes fiestas, obligaciones sociales y ocupaciones aristocráticas llenaban su vida, aquellos pequeños momentos en que podía olvidar todo eso y ser el mismo en aquellas contadas situaciones eran sus momentos más felices. El estruendo de la puerta siendo abierta por un fuerte golpe lo devolvió a la realidad, eran dos jóvenes, un chico y una chica, ambos vestían el uniforme de la clase diurna; la brusca interrupción molesto a más de uno de aquellos jóvenes "especiales".
Un olor muy familiar lleno el ambiente.
-Ese olor es...-susurro el castaño.
-Si, sangre-completo el ojiazul.
-Valla, valla, siento mucho interrumpir-dijo la muchacha burlonamente antes de señalarlos con una lanza- Vampiros.-un silencio sepulcral dio inicio- Mi nombre es Dai Yasashiku, delegada, o mas bien "guardianes", de la academia Cross y este es mi compañero, Estephan Deichi.
-¿No crees que ha sido demasiado?
-¡Para nada!-lo regaño- Deben de ir aprendiendo quienes somos. Escuchen bien-ordeno antes de continuar- Primero, nuestra misión es asegurarnos que los estudiantes diurnos no los molesten en el cambio de turno, segundo, vigilar que en las noches no merodeen por aquí esos chicos, tercero, asegurarnos que ustedes no "rompan" las reglas para "su tipo", y cuarto, si llegan a hacerlo entonces nos veremos "forzados" a hacerles entender por la fuerza; no nos subestimen por nuestra apariencia ya que somos tan peligrosos como "esa gente que los busca".-finalizo secamente.
-Has vuelto a exagerar.-suspiro su compañero.
No hubo respuestas.
-¡Ah!-exclamo afirmativamente con un dejo de sarcasmo- Veo que su olfato es muy bueno-sonrió maliciosamente- Han olido "eso" y por ello están tan excitados. Conociéndoles ya deben saber su fuente, mi compañero está sangrando.-nuevamente sonrió.
-¿Sabes algo de esto?-miro desafiante al peliplateado.
-No, pero sé que ese par es muy serio con su trabajo, después de todo "él" los eligió.
Parecía que la multitud ya no podría contenerse más, el segundo guardián llevo su mano derecha dentro de sus ropas y saco levemente lo que era, tal vez, parte de una pistola; poco a poco los vampiros comenzaron a acercárseles amenazadoramente y justo cuando estaban por abalanzarse sobre los dos delegados una potente voz le detuvo en el acto.
-¡¡¡Ya basta!!!-ordeno fieramente la voz de Kazuma- ¡Si se atreven a ponerles una mano encima...!
-¿Que harás?-le reto un vampiro- Yo también soy un sangre pura, y poco creo las historias sobre los Kuran, ¡Así que ignórenlo!
Varios vampiros nobles lo apoyaron.
-Kiyoshi...-mascullo el castaño a lo que el ojiazul asintió- ¿Con que me desafían?-cerro sus ojos- Entonces recibirán su castigo-nuevamente abrió sus ojos, esta vez su mirada era ambarina- ¡Por desafiar a un sangre pura de la familia Kuran!
Tanto el par de guardianes como el resto de los nobles que no habían participado en "la rebelión" permanecieron petrificados por la rapidez en que el castaño y el peliplateado suprimieron a los "busca problemas".
- ¿E-Este... es el poder... de un sangre pura de la familia Kuran? Y también... la del hijo del director.-apenas pudo pronunciar la guardiana por la sorpresa.
-Parece que después de todo-rio el delegado- Podemos confiar en que controlara a todos los de la clase nocturna.
-Deberías vendar esa herida-sugirió el peliplateado, su mirada ahora era rojiza- O quien sabe que puede ocurrir.
-Todos los que no estén en el suelo, llévense a estos idiotas lejos de mi vista y díganles cuando despierten...-dijo mientras lamia un poco de sangre que había caído en su mano- Que la próxima vez no seré tan piadoso.
-dai-pidió Stephan- acompáñame a la enfermería.
-si..-titubeo la chica mientras guardaba su lanza y daba media vuelta-será lo…
-a donde creen que van?-pregunto kazuma aunque sonaba mas como una amenaza.
-kazu, déjalos tienen que ir a la enfermería-intervino kiyoshi mientras se ponía entre los asombrados guardianes que se estaban poniendo en posición de guardia y el ahora ojiambar kazuma.
-no voy a hacerles nada-susurro el castaño mientras se acercaba a los humanos-no se atrevan a volver a hacer eso o les aseguro que no me molestare en intervenir para salvar sus insignificantes vidas-les espeto mientras se daba la vuelta enfadado y entraba a los dormitorios.
-valla-suspiro kiyoshi mientras se daba la vuelta a los chicos-esta vez sí que lo han hecho enojar, les recomiendo que no lo vuelvan a hacer o créanme que va a cumplir su amenaza-siguió mientras sus ojos volvían a ser azules-que tengan una buena noche-se despidió de ambos y entro a la residencia.
-dai vámonos- le susurro Stephan a la rubia junto a él, que seguía con una mirada de odio hacia donde habían desaparecido los dos vampiros.
-es increíble, ¿como puede ser que se sienta tan superior a los demás?-pregunto la chica mientras ambos cerraban la puerta de los dormitorios.
~
La puerta de una oficina se abrió, dentro, un hombre de cabello plateado miraba por la ventana; los dos guardianes entraron hasta el escritorio del hombre que dio media vuelta quedando frente a frente.
-Podemos confiar en él-comento el chico.
-Veo que han hecho lo que les pedí, en ese caso pueden retirarse; y Dai.
-¿Si? Director Kiriyuu.
-Deja de poner esa expresión.
-Si.
Ambos se retiraron, el hombre volvió hacia la ventana y miro al infinito cielo nocturno con la luna como su guía.
-Aun me pregunto, ¿por qué he decidido ser el director? Tal vez, por ti, Yupi.
El primer día de clases para el dormitorio diurno ya habían finalizado, Estephan intentaba sonreír a Dai, quien tenía una expresión de enfado tal que ahuyentaba a todo el que no estuviera acostumbrado a esa aura que la envolvía en ese momento.
-Dai..
- ¿Que?-pregunto molesta.
-Es casi la hora.
-¡¡Si ese maldito vampiro vuelve a decirme algo como eso lo matare!!
-Ok, pero ya cálmate- pidió Stephan mientras empezaban a acomodar los estudiantes, y a amenazar a unos cuantos para cuando la puerta se abriera, lo que sucedió momentos después.
-ahí viene-dijo mordazmente dai mientras reprimía a unas cuantas estudiantes que estaban a punto de lanzarse contra los chicos que empezaron a pasar a través de la puerta-porque les interesa tanto lo que hagan esos tipos?-pregunto
-déjame pensar?-respondió el chico irónicamente.
-no me hables así- le espeto la rubia, mientras volteaba la vista, para encontrarse nada más ni nada menos que con el castaño con el que tanto estaba enojada.
El chico iba caminando tranquilo su cara ya no tenía rastro del enojo de la noche anterior aunque la chica aun recordaba el temor que había causado en ella, y la amenaza seguía resonando en su cabeza, y se preguntaba si de verdad sería capaz de cumplirla y luego las palabras de kiyoshi “háganle caso o lo cumplirá”
-Hey tu-grito a una alumna que intentaba colarse desapercibidamente, extendió su mano, para detenerla, todo fue muy rápido, el broche que llevaba la chica en el brazo fue lo único que alcanzo a atrapar, pero lo agarro tan fuerte que provoco una cortada en uno de sus dedos, no era profunda pero inmediatamente empezó a sangrar, asustada volvió rápidamente la mirada hacia los chicos que iban entrando al edificio, unos cuantos se dieron cuenta, pero lo ignoraron, otros cuantos decidieron no ignorarlo, y se dirigían hacia ella, estaba perdida y lo sabía, estaban justo sobre ella, pero intento actuar con naturalidad por el bien de los demás estudiantes, aun así sentía como se acercaban.
-buenas tardes dai- hablo una voz detrás de ella, sonaba amable así que volteo a ver al dueño y su sorpresa fue ver a kazuma ahí.
-tu?-pregunto sorprendida mientras alcanzaba a ver como los demás seguían derecho, reconoció varios de los rostros de la noche anterior, algunos algo golpeados otros simplemente furiosos.
-¿Sabes? Debes ser mas cuidadosa-le comento el ojivioleta-Nunca se sabe en que momento una pequeña herida puede volverse algo peor-le dijo amablemente el castaño-Algunos de mis "compañeros" no saben cuando parar y eso sería muy peligroso-termino Kazuma.
-Eso sería muy peligroso-concordó el otro delegado al tiempo que le tomo la mano y la envolvió con unas vendas que llevaba- Siempre hay que estar preparado, ¿no crees? nunca sabes cuándo puede serte útil, deberías tomar mi ejemplo y hacerlo-le dijo estephan y soltó su mano
- Bueno, nos veremos después, Dai, Estephan-se despidió- y ya les advertí en su lugar yo tendría más cuidado... pequeños humanos-termino y se dirigió rápidamente al edificio donde Kiyoshi lo esperaba en la entrada.
-Es una persona extraña, ¿no crees?
-Si.
-Por cierto, creo que deberías correr.
-¿Que?-en ese momento sintió un escalofrió.
-¡Dai! ¿Por que ese chico tan guapo se te ha acercado?
-¿Como se llama?
-¿Tiene novia?
-¡Dinos!
-Se llama Kazuma Kuran es todo lo que se, y pues... somos conocidos- suspiro, era una gran mentira, pero en fin, nadie más que Estephan sabia eso.
-Oye, nos harías el favor de averiguar los nombres de los chicos.
-Etto... ¡Estephan, ayuda!-pidió mientras era bombardeada con un montón de preguntas
-Aprende a vivir con ello, se repetirá muy seguido dai-rio el chico.
-todas a sus dormitorios o les pongo reporte-grito la chica y las que estaban a su alrededor corrieron a sus cuartos mientras reían
-te sientes bien?-pregunto su compañero
-a que te refieres?
-ven te invito de comer mientras están en clase, así podrás despejarte, porque lo odias tanto?-pregunto mientras se dirigían a la cafetería.
~
La sala estaba repleta de alumnos y alumnas hablando y haciendo tareas, la luz del sol se colaba por las ventanas, aun asi no todos estaban ahí, había dos chicos sentados, en una pequeña sala, ambos serios, hasta que de pronto uno de los dos se levanto y se dirigió hacia la ventana.
-pasa algo kazu?-preguntó el extrañado peliplateado al haber visto a su amigo hacer tan rápido movimiento
-hueles eso?-contesto el otro
-no, y sabes por que?-pregunto- por que no huele a nada-contesto sarcásticamente
-si huele, es un olor muy débil, se esta acercando.
-ahora que lo dices-dijo kiyoshi- no huele a nada.
-ese olor es de sangre-replico el ojivioleta.
-por decima vez no huele a…ahora que lo dices tienes razón , aunque casi no se nota,
-se me hace conocido.
-reconoces ese olor de algún lado o de alguien?-pregunto el ojiazul.
-huele como a…-se esforzó por recordar-no lo recuerdo-termino mientras se sentaba en su sofá de nuevo.
-alguno de los chicos de aquí debe haberse cortado con algo y fue a la enfermería.
-si es lo mas probable-razono mientras sentía como el olor se acercaba cada vez mas a la casa, de pronto se levanto y corrió hacia la puerta acababa de reconocer ese olor, como podía haber sido tan estúpido.
-Hey kazuma que pasa?-escucho a su primo hacer una pregunta pero no supo de que hablaba tenia que llegar a la sala.
Abajo la puerta se había abierto de golpe y había atraído bruscamente la atención de todos, solo estaba la chica del dia anterior, la rubia, la que kazuma kuran había defendido y había impedido que tomaran su sangre.
-Exijo que contesten mis preguntas-grito la chica, estaba sola
-miren nada mas quien esta aquí-se burlo el chico que había amenazado a kazuma, en ese momento reacciono lo que acababa de hacer, ahí debía haber al menos 60 vampiros hambrientos, y aunque estaban las píldoras de sangre, no eran como sangre real, pero volviendo al punto estaba sola, sin Stephan y aunque kazuma la había salvado en la mañana ahora ninguno de los dos estaba.
-saben que estoy pensando chicos?-pregunto el vampiro-ayer el “líder” la defendió hoy en la mañana también y su sangre huele muy bien, pero, ahora ese tipo no esta asi que no creo que se de cuenta si jugamos un rato-termino burlonamente mientras se acercaba a la chica.
-les adverti que no desafiaran mi autoridad aquí-resono una voz desde la escalera, cuando se voltearon a ver el líder estaba parado al pie de la escalera con una cara de enojo y disgusto que a nadie hizo sentir bien, e inclusive muchos se sintieron tan incomodos que empezaron a subir las escaleras, hasta que solo quedaron dai, kazuma, kiyoshi que acababa de llegar y el otro vampiro.
-te adverti que no molestaras a nadie por aquí, basil-amenazo el castaño mientras sus ojos empezaban a parpadear entre violeta y ambar.
-vamos kuran sabes que ella quiere, si no por que vino aquí sola y no intento defenderse de mi?-pregunto basil ante el obvio sonrojo de dai-ademas…
-no me interesa lo que hizo, me interesa el que no ataques a humanos o a los estudiantes diurnos en su defecto-le corto kazuma mientras su mirada se decidia por el color ambar- piérdete-le espeto mientras el otro chico subia las escalerasuna vez que no habia nadie mas que ellos tres en los alrededores Kazuma observo con furia a la rubia con sus ojos aun ambarinos, parecia que en cualquier momento soltarian rayos o fuego saldria de ellos.
-¡¿Que crees que haces?, ¿eres estúpida o algo asi?! ¡Te adverti que la proxima vez no te ayudaria pero lo he hecho solo por que es mi deber como lider del dormitorio y como promesa al director de que mantendria a
estos vampirtos maleducados! ¡Los humanos pueden ser tan idiotas en ocasiones! ¡Si te vuelvo a ver aqui sin autorizacion ni permiso y entrando como lo has hecho, yo mismo te sacare de este lugar a la fuerza!-termino con enojo y diciendo esto ultimo el castaño dio media vuelta y subio las escaleras con enojo, finalmente tras unos minutos se escucho el fuerte golpe de una puerta cerrandose.
-Ese...
-Deberias calmarte, Dai, Kazu ha sido mas amable de lo que parece; y tiene razon-afirmo sentenciante- Eres una idiota por venir sola al dormitorio de la luna, e inclusive con Estephan aqui es casi un suicidio si no vienes con una orden o permiso del director, o del lider de este dormitorio, Kazuma, no todos los vampiros estan a favor de él, deberias saber las concecuensias que tienen y pudieron tener tus acciones; me temo que tendre que reportarlo a mi padre.
No ando buscando problemas los problemas vienen a mi
They say im a lier
A criminal a ladron
Sin respeto por nd nip or ndie
Veras
yo

1 comentario:
Jajajaja no manches osea me cae qe ni siqiera lo leiste caraiii!! xD buenoo pss solo es un cap...ya me voii biie
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